Trabajo en equipo y liderazgo
LIDERAZGO
El liderazgo es el conjunto de habilidades gerenciales o directivas que un individuo tiene para influir en la forma de ser o actuar de las personas o en un grupo de trabajo determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo hacia el logro de sus metas y objetivos.
TRABAJO EN EQUIPO
Trabajo en equipo es el trabajo hecho por varias personas donde cada uno hace una parte pero todos tienen un objetivo en común. Es que se pueden lograr mejores resultados si los miembros de un grupo de trabajo funcionan como engranajes de una misma máquina. Entre todos pueden alcanzar los objetivos individuales y colectivos.
En todo grupo de trabajo se necesita un líder que guíe a los miembros del grupo y logre un acuerdo común. Tanto el líder como el equipo necesitan el uno del otro para lograr el éxito.
El líder
La palabra liderazgo se usa para referirse a una posición en la que existe determinada responsabilidad sobre una persona o grupo de personas para lograr determinados objetivos, dirigiendo y observando.
Un líder necesita poseer ciertas habilidades y actitudes para poder supervisar el trabajo de otras personas y guiarlas para mejorar su rendimiento. Si su influencia es positiva, se pueden potenciar las habilidades de los miembros del grupo y la distribución de tareas.
Por otro lado, el líder autoritario es aquel que no tiene en cuenta lo que opina la gente que supervisa y toma decisiones en busca del reconocimiento corporativo y beneficio propio
EL TRABAJO EN EQUIPO
En toda empresa hay distintos empleados que cumplen roles varios y cada uno de ellos fue elegido por sus habilidades y conocimientos. Ahora bien, dejando de lado lo que hace especial a cada uno de ellos, todos forman parte de un equipo de trabajo. La labor de cada individuo es una parte de un conjunto de acciones hacia el cumplimiento de los objetivos de la empresa.
Cuando hay una buena dinámica en el grupo de trabajo y un líder que sabe guiar democráticamente a ese equipo, los resultados son mayores y más positivos. El líder debe observar al equipo y distribuir bien las tareas para aprovechar el potencial de cada individuo.
Algunos de los beneficios de la combinación de un buen equipo y un buen líder son:
1. Mayor creatividad: Cuando las personas trabajan en equipo y el líder promueve el intercambio de ideas, se expande la creatividad y el aprendizaje.
2. Menor estrés: el trabajo individual fomenta el estrés ya que toda la responsabilidad recae en una sola persona. En un equipo los fallos son de todos (incluido el líder), así como los logros.
3. Mejor desempeño: al no intentar destacar por sobre los demás, las personas pueden concentrarse en sus tareas específicas dentro del equipo y ser más productivos.
4. Trabajo especializado: de nada sirve que una sola persona abarque todo. Cuando se dividen bien las tareas, cada individuo puede hacer mejor su trabajo y explorar su potencial.
Consejos para mejorar el liderazgo de un equipo
Un líder debe buscar estrategias para mejorar el rendimiento del equipo de trabajo. A continuación te damos algunos consejos:
1. Delegá tareas: el micromanagement o control obsesivo es cosa del pasado. Determiná qué personas son aptas para cada tarea y confiá en tu equipo. Un líder debe supervisar, no realizar él mismo el trabajo de cada empleado. Además, el equipo debe saber que confiás en ellos.
2. Reconocé los logros de tu equipo: cuando las personas sienten que se aprecia su trabajo, se sienten más motivados a continuar mejorando.
3. Capacitate y capacitá a tus empleados: el líder debe ser un modelo a seguir para el resto del equipo de trabajo. No podés exigirle más a ellos si vos te estancás y no seguís capacitándote.
Ciertamente, es necesario un líder democrático que aprecie la voz y el trabajo de los miembros del equipo para poder guiarlos hacia una mayor productividad y crecimiento. Si un grupo de trabajo es excelente pero tiene un líder ciego o autoritario, su crecimiento se encuentra limitado.
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